El pasado domingo 3 de mayo, y por convocatoria de nuestro párroco con motivo de la Procesión Eucarística de enfermos e impedidos, la Hermandad asistió corporativamente participando en esta procesión como parte de la familia parroquial de San Vicente Mártir a la que pertenecemos. Con ello se recuperó una labor pastoral para llevar al Santísimo Sacramento a los enfermos. Participaron en la procesión todas las Hermandades de la feligresía así como los grupos parroquiales y multitud de feligreses y hermanos de las hermandades. Desde aquí agradecer a la parroquia, con la colaboración también de la Hermandad Sacramental de las Siete Palabras, la celebración de este acto de piedad con los enfermos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pasado sábado 18 de abril se reunieron más de 350 jóvenes de 50 hermandades de toda la Archidiócesis de Sevilla en el Seminario Metropolitano para participar en el I Encuentro diocesano de jóvenes cofrades. Acudieron a la llamada de la Delegación de Pastoral Vocacional y la Delegación de Hermandades y Cofradías. Estuvieron representadas hermandades de Sevilla y la provincia, entre las que como no estaba la Juventud de la Hermandad de las Penas, los cuales pegaron estampas nuestros Amantísimos Titulares en un mural, firmando en el libro de visitas.

A las diez y media de la mañana empezó el acto de bienvenida en el salón de actos del Centro de Estudios Teológicos. La presentación del evento la hicieron N.H.Rvdo.D.Marcelino Manzano, delegado de Hermandades y Cofradías, y Rvdo.D.Antero Pascual, delegado de Pastoral Vocacional, comenzando con el rezo de una oración y dando paso a una mesa redonda con el tema "Obra de tus manos"

Se dieron testimonios de cómo a través de las manos de artistas son instrumentos para llevar a otras personas hacia Dios. Marcelino Manzano relató su experiencia como sacerdote, que hace presente al Señor en la celebración de los sacramentos, consagrando o perdonando pecados con sus manos. También hablaron de sus obras el escultor Juan Manuel Miñarro, la pintora Isabel Sola, el orfebre Fernando Marmolejo y el músico Dionisio Buñuel, director musical de Las Cigarreras. Su obra artística les ayuda, en primer lugar, a ellos mismos en su vida de fe, siendo una forma de atraer a jóvenes a una vida de compromiso cristiano.

A la una de la tarde comenzó la celebración de la Eucaristía en la capilla mayor del Seminario Para finalizar, la agrupación musical Santa María de la Esperanza, del Proyecto Fraternitas, ofreció un pequeño concierto de marchas en el patio del Seminario.

 

Tras la celebración de la Pascua de Resurrección el pasado Lunes ante el paso de María Santísima de los Dolores, y el posterior desmontaje de los pasos, traslado de Nuestros Amantísimos Titulares a su capilla, y mudá de los pasos al almacén, se puede dar por concluida la Semana Santa 2015.

La Junta de Gobierno quiere agradecer a todos los hermanos el ejemplar comportamiento durante la Estación de Penitencia del pasado Lunes Santo, siempre con el recogimiento que nuestro cuerpo de nazarenos ofrece para el rezo de los cofrades de Sevilla a Nuestro Padre Jesús de las Penas y a su Bendita Madre María Santísima Dolores. Desde la Cruz de Guía hasta el último acólito del cortejo litúrgico un año más nuestros hermanos han dado testimonio público de fe, ofreciendo la estación de penitencia por los cristianos perseguidos y asesinados en Oriente tal y como nos pedía nuestro Arzobispo.

Pero no solo nuestro cuerpo de nazarenos, diputados y celadores, fiscales, acólitos, pertigueros, monaguillos, cortejo litúrgico, preste y servidores, han contribuido al recogimiento de nuestra estación de penitencia, sino también y de qué manera lo han hecho nuestro auxiliares, encendedores, nuestra Banda de Música de Tejera (qué especial ha sido este año verdad querido José Manuel Tristán...), y como no nuestro equipo de capataces y costaleros. Estos últimos son el ejemplo callado de una estación de penitencia absolutamente sacrificada pero llena de satisfacción, de esfuerzo y a la vez de alegría, de confraternización y de rezo y amor por el Señor y Su Madre.

Y finalmente recordar la particular estación de penitencia de todos nuestros hermanos que en este año no han podido acompañarnos vistiendo el ruán, costal, dalmática,... por cuestiones de enfermedad, trabajo o porque nos hayan abandonado para dirigirse a la casa del Padre. De todos ellos es una parte de la cera derramada durante el pasado Lunes Santo.

Queremos desde estas líneas agradecer a TODOS su contribución a que la Hermandad de las Penas haya dado un año más testimonio público de Fe, llevando a la ciudad el rostro de Nuestros Amantísimos Titulares para que al rezarles obtengamos las gracias y la protección para que podamos ofrecerles el año que viene D.m. una nueva Estación de Penitencia.

Adjuntamos un archivo de audio grabado bajo el paso de María Santísima de los Dolores el pasado Lunes Santo en la calle Placentines, como reconocimiento público del esfuerzo y el cariño que demuestran bajo el Señor y la Madre de Dios nuestras cuadrillas de capataces y costaleros. Gracias.

Pincha aquí.

Informamos que esta Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores, realizará la mudá de los pasos de Nuestros Amantísimos Titulares el próximo jueves 9 a las 22:30, siendo la citación a las cuadrillas de costaleros en la parroquia de San Vicente Mártir.

 

 

Allá por el mes de febrero, recien empezada la cuaresma, se convoco el II Concurso de dibujo "Mi Semana Santa". Bajo este titulo se convoca a los niños de infantil y primaria, con una tematica libre, a que muestren en papel lo que para ellos significa la semana santa.

Como en la vez anterior, se dio publicidad por los distintos medios que dispone la hermandad, a los hermanos de las Penas y a todos los cofrades de Sevilla.

Asi mismo se hizo una invitacion especial a los colegios de Mª Auxiliadora, Exclavas de Divino Corazón y Centro educativo Maestro Arturo Ginés en Coca de la Piñera.

Y nuestro niños no nos han defraudado, han llegado hasta nuestras manos 119 dibujos, de todo tipo y clases. Empezando por niños desde su mas tirna infancia de 4 años hasta los mas jovenes de 11 años. La tradicion y las vivencias de cada uno has sido plasmadas en sus dibujos.

El domingo de pasion por la tarde noche se reunio el jurado para escoger a los ganadores. no fue una tarea facil, por que los niños han mostrado sus grandes habilidades y lo mas importante sus ganas de mostrar aquello viven año tras año al contemplar su "Semana Santa".

Nos es grato comunicar que el martes de pasión a las siete de la tarde se dara entrega de los premios a las siete de la tarde en la parroquia de San Vicente Mártir, sede donde se encuentra la hermandad de las Penas propulsora de este concurso. Siendo los ganadores


 

 

Categoria Infantil

 

Ganador: Francisco Polo Serrano (Hdad de las Penas)

 

Accesit: Maria Nogueras (Colegio Mª Auxiliadora)

 


Categoria Alevin

 

Ganador: Gloria Castro Gutierrez de Agüera (Colegio Las Exclavas)

 

Accesit: Irene Lozano Trigo (Colegio Mª Auxiliadora)

 


Categoria Junior

 

Ganador: Javier T (Colegio Las Exclavas)

 

Accesit: Crsitina Martin (Colegio Las Exclavas)

 

Accesit: Hugo Marquez Fraile (Colegio Mª Auxiliadora)

 


Categoria Senior

 

Ganador: Lola Marimon Garcia (Colegio Mª Auxiliadora)

 

 

En adelante la reseña de esta entrega así como una muestra de los dibujos participantes. Enhorabuena a todos

El pasado sábado 21 de febrero la juventud realizó una visita cultural llamada Past View. ¿En qué consiste esto? Past View es toda una experiencia sensorial que te permite vivir el pasado de nuestra ciudad. Gracias a unas gafas especiales, donde se visualizaban una serie de videos, los jóvenes viajaron en el tiempo y admiraron cómo era un espacio concreto de Sevilla en una época determinada. Con una ruta por los principales puntos de nuestra ciudad (Plaza de la Encarnación, Plaza de San Francisco, Puerta del Perdón, Plaza del Triunfo y Torre del Oro), pudieron recrear, por ejemplo, el momento de la detención de Cervantes, la finalización de la construcción de la Giralda o la llegada a puerto de los pigmentos usados por Murillo en sus cuadros.

 

Al finalizar la visita, la juventud se trasladó a la Casa Hermandad, donde colaboró con la Priostía y se mantuvo una nueva convivencia tras el almuerzo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pasado sabado 7 de febrero tuvo lugar convivencia del grupo joven en la Hermandad. La jornada comenzó a las 12.00 horas, siendo citado el Grupo Joven de la Hermandad por el Diputado de la Juventud, para reunirse y decidir sobre temas de diversa índole, tales como los planes enfocados hacia la Cuaresma, actividades y visitas culturales que se desarrollarán durante la misma o la convivencia de los Grupos Jóvenes de las Hermandades del Lunes Santo. El principal punto a tratar fue la realización de un gran proyecto, un nuevo juego de potencias de diario para Ntro. Padre Jesús de Las Penas, con un diseño de Juan Carrero Rodríguez, del año 1972, y adaptación de Jesús Domínguez, serán realizadas en plata dorara. La juventud apoyó y aprobó la iniciativa por unanimidad, pudiendo decir que es el primer proyecto y el más importante al que la Juventud se enfrenta tras muchos años.

Tras la reunión, la jornada continuó en el bar de la Casa Hermandad, donde el Grupo Joven disfrutó de un estupendo almuerzo, aportando cada comensal un plato de comida, con la posterior compañía de amigos y conocidos de otras hermandades que decidieron disfrutar en nuestra compañía, contando con un gran proyector por el que se retransmitían momentos cofrades, lo cual hacía que los presentes disfrutaran aún más en nuestra Casa y llegando a ser calificada por muchos de los presentes como una convivencia “importante, gratificante e intensa”. Desde aquí queremos agradecer a todas las personas que nos acompañaron y que disfrutaron de las vísperas de la Cuaresma en un gran ambiente cofrade de confraternización, compañerismo y amistad.

 

El pasado 3 de febrero tuvo lugar la Convivencia de las Hermandades del Lunes Santo, organizada por la Hermandad de Santa Marta en la Parroquia de San Andrés Apostol.

El acto se inció con el culto eucarístico y a continuación D. Enrique Esquivias de la Cruz realizó ponencia titulada "Hermandades Misión de Laicos", en la que destacó el gran papel evangelizador de los laicos, y en concreto de las Hermandades, ante el vacío que está suponiendo la formación católica en los centros educativos y en las propias familias. Finalizó con posterior convivencia en casa hermandad de la Hdad. de Santa Marta.

En la tarde del pasado sábado 25 de enero nuestro Capataz General, N.H. D. Antonio M. Santiago Muñoz, realizó la Igualá de nuestras cuadrillas de costaleros para el próximo Lunes Santo.

La Junta de Gobierno quiere agradecer muy especialmente  a las 151 personas que acudieron a la cita pidiendo trabajo en nuestras cuadrillas, de las que solo 6 cofrades han logrado entrar en ellas, al ser las únicas vacantes producidas. Tras la bienvenida del Hermano Mayor y la de nuestro capataz, nos dirigió unas palabras NHD. Marcelino Manzano, párroco de San Vicente Mártir, quien amablemente accedió a que la igualá se realizase en el interior del templo tras la asistencia a la misa dominical. Animamos a estos cofrades que no han podido obtener sitio en las cuadrillas y que acudieron a la llamada de nuestra hermandad a que perseveren en su deseo de trabajar en las cuadrillas de costaleros que portan a nuestras Sagradas Imágenes en la Estación de Penitencia a la S.I. Catedral de Sevilla, deseándoles que el próximo año puedan entrar en dichas cuadrillas. Así mismo agradecemos a todos aquellos que desde este año no realizarán la Estación de Penitencia como costaleros por motivos de salud los años de entrega, en la certeza de que Nuestros Amantísimos Titulares los ayudarán a superar las dificultades de una enfermedad.

Por último, la Junta de Gobierno de esta Hermandad quiere agradecer y reconocer a los cofrades integrantes de nuestras cuadrillas de costaleros, por portar un año más, los pasos con nuestras Sagradas Imágenes en la Estación de Penitencia a la S.I. Catedral. Esta Hermandad se siente muy orgullosa de tener unas magníficas cuadrillas de costaleros, perfectamente dirigidas por nuestro Capataz General D. Antonio Santiago y sus auxiliares, que para nosotros son el mejor equipo que podrían llevar a nuestros Sagrados Titulares.

A la finalización, y en respuesta a la llamada de la Bolsa de Caridad, los costaleros, capataces y demás hermanos presentes mantuvieron una jornada de convivencia con en el bar de la casa hermandad con beneficios destinados a las obras asistenciales.

¡¡¡ Que Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores os colmen a todos de bendiciones y gracias !!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Adjuntamos a continuación las predicaciones de NHRvdo.D.Pablo Colón en estos días de Quinario a NTro. Padre Jesús de las Penas, para su lectura por los hermanos que no hayan podido asistir, bien por enfermedad o por residir fuera de Sevilla en estos días. Invitamos a la reflexión meditada de las palabras que cada día dedica nuestro hermano sacerdote y oficiante al Señor de las Penas y a todos los que e seguimos con Fe. 

 

Martes 13 enero:

Recién pasada la Epifanía, en el umbral de la manifestación del Gran Poder de la ternura y de la misericordia de Dios. En el discurso teologal de nuestras hermandades, todo termina para que todo comience de nuevo Ha concluido el solemne traslado. El templo vacío y ya casi en penumbra. Adivinándose en el claroscuro, el monte desde el cual va a proclamar su rostro epifánico, en los cultos. Su Madre, aguardándolo, solo intuida, en este pesebre doloroso, que le aguarda. Y en esa penumbra, su Mirada sobre nosotros. Clavada en cada uno de nosotros, en cada una de nuestras vidas. Y vuelve desde cada uno de nosotros, hacia este Rostro que nos interpela, la pregunta: “¿qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno?”

En principio, habita el silencio. El Viernes Santo ha sido testigo de la desintegración de la comunidad de Jesús. Judas ha traicionado incluso a la misma condición de amigo; Pedro ha negado todo un proyecto de vida; la mayoría de sus discípulos han huido. El silencio de la Cruz, en la frontera de sus palabras ante el Padre.

Aparentemente, todos los esfuerzos, toda la predicación de Jesús por formar una pequeña comunidad parecen haber fracasado. Y entonces, en este silencio de la humanidad – como en otros clamorosos silencios ante nuevas cruces- contemplamos a esta comunidad que lo acoge en el misterio, naciendo a los pies de la cruz.

Su madre, queriendo hacerse más cercana si puede en el pesebre que le falta, recibe un hijo en su amigo más próximo y el discípulo amado recibe una madre. No llama a María, en este momento, Jesús como “madre” sino como “Mujer”. Porque ella es la nueva Eva. Bíblicamente, la antigua Eva era la madre de todos los vivientes. Esta es la nueva madre de todos aquellos que viven por la fe.

 ¿Por qué ha nacido a los pies de la cruz nuestra nueva familia? Porque lo que desintegra a la comunidad humana es la hostilidad y la acusación. Somos hostiles frente a otras personas porque no son como nosotros: son negros, blancos o amarillos; son judíos o musulmanes; son homosexuales; son progresistas o conservadores. Construimos nuestra singularidad social en torno a la exclusión.

 Jesús toma sobre sí toda nuestra hostilidad, todas las recriminaciones que los seres humanos hemos ido acumulando unos de los otros. Jesús es “la piedra que desecharon los arquitectos y ahora es la piedra angular”. Precisamente, y eso es parte de la novedad y de la radicalidad de la cruz, en el centro de nuestra adoración se encuentra aquél fue rechazado. Ese es el discurso de la Cruz.

 Las tres primeras palabras han manifestado el perdón, la felicidad y el nacimiento de una comunidad. Las siguientes palabras que aparecen lo son desde la desolación. “¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?” Jesús abraza esta experiencia de desolación y la comparte. En este sentido, la experiencia –en este momento- de la ausencia de Dios es trasladada al seno de la vida de Dios.

 Especialmente en la primera y última palabra, Jesús se ha dirigido al Padre. En el intervalo, guiados por las otras palabras, Jesús se ha ido dirigiendo a nosotros en este misterio de creciente intimidad: como un rey, como un hermano y como un mendigo que pide de beber. Jesús pronuncia sus siete palabras, que encauzan la nueva creación del domingo de Pascua. Y descansa. Estas palabras nos prometen el perdón por todas las violencias cometidas; el Paraíso cuando todo parece estar perdido; el restablecimiento de la comunión rota. Estas palabras nos abrazan en nuestra desolación, nos muestran a nuestro Dios suplicándonos un presente, nos invitan a abrirnos a la perfección del amor y nos prometen un descanso último.

 Un mes antes de ser asesinado, Pierre Claverie, el dominico obispo de Orán, dijo: “La Iglesia responde a su vocación y a su misión cuando está presente en las fracturas que crucifican a la humanidad en su carne y en su unidad. Justo en esa línea de fractura está el encuentro de la palabra desde la Cruz. Justo en esa línea de fractura –ante los silencios- está la caída de Dios, abrazando todas nuestras cruces.

 

Miércoles 14 enero:

Segundo día de encuentro. Con la mirada clavada a su Mirada, como se vincula, perfectamente, la lectura de la Carta a los Hebreos que se ha proclamado, a nuestro Bendito Titular.

            […] así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, y liberó a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos. Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenia que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los pecados del pueblo. Como él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.

             Porque Jesús el Nazareno, asumió la forma radical de la Cruz, casi confundiéndose con el horizonte de ella en su silueta, para liberarnos de tantas otras esclavitudes, de tantas muertes interiores.

¿De qué miedos hablamos? No hablamos de miedo a la muerte, que es una realidad desde el momento de nuestro nacimiento. Somos itinerantes, peregrinos en el camino de esta vida. Nos referimos cuando sucumbimos a los miedos en nuestra vida cotidiana: miedo al qué dirán, miedo al fracaso, miedo a perder… a tantas cosas. Esos miedos nos paralizan, nos impiden comprometernos, nos impiden crecer. Y vivimos esclavos de ellos. Y nos hacen olvidar al hermano.

            Pero Jesús viene a liberarnos de esas otras muertes, grandes y pequeñas. Su historia con nosotros es una historia de sanación y de encuentro.

            Hoy hemos proclamado –en el Evangelio del día- un relato de sanación que por dirigirse a la persona, integralmente, lo es de salvación. Y la tomó de la mano y la levantó…la curación en la persona de la suegra de Simón Pedro, expresa que la curación, que sentirse salvado está íntimamente unido al servicio. Curar para servir, para integrarse en la comunidad.

            Los tres pilares que fundamentan el ministerio de la predicación de Jesús, son curar, orar y predicar. Curarnos de esas muertes interiores, de no haber conocido a Cristo en las vidas.

            Orar porque se necesita que seamos personas espirituales, del Espíritu. Con amor a nuestras hermandades y teniendo en cuenta los valores amplios que aportan a nuestra diócesis, hemos de advertir algo importante. Lo que algún teólogo ya ha señalado como unas “religión sin Dios”. Es decir, cuidar las formas y mantenerlas…pero carentes del contenido de vinculación con Dios. Carentes del misterio de gracia y salvación. Hay que advertir que –en la transmisión de la fe en nuestras hermandades- seamos testigos de sus valores profundos y de esta vida espiritual.

            Predicar. Todas las dimensiones de nuestra vida deben estar empapadas de esa coherencia en el seguimiento de Jesús. Predicamos con los que somos, a veces en tantas realidades de despoblado. A los alejados, a los que aún no le han conocido.

            Náufragos de su mano, seguimos el surco abierto por su camino hacia la cruz. Aún caído, nuestro Dios nos sostiene con su mano y clava en cada uno de nosotros, su mirada que nos interpela y nos busca a cada uno. Lirio desarticulado, mantiene su mirada sobre todos. No nos deja. Y le seguimos preguntando, mirándole: “¿qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno?”

 

Jueves 15 enero:

Proponer la fe hoy.Por la fe, hombres y mujeres de toda edad, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida  han confesado a lo largo de los siglos la belleza de seguir al Señor Jesús allí donde se les llamaba a dar testimonio de su ser cristianos: en la familia, la profesión, la vida pública y el desempeño de los carismas y ministerios que se les confiaban. También nosotros vivimos por la fe: para el reconocimiento vivo del Señor Jesús, presente en nuestras vidas y en la historia.

 Este bellísimo texto de la Carta Apostólica Porta Fidei, con la cual el Santo Padre Benedicto XVI convocaba el Año de la Fe -motivado por el 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II -nos enmarca en un horizonte y en un compromiso de revitalización, de vuelta al Amor primero de nuestra condición de bautizados.

Ya se nos señalaban algunos signos que evidenciaban la fe adormecida en la que se encuentra la Iglesia en Europa. La falta de compromiso vivida en cualquiera de los planos pastorales. El progresivo alejamiento de los jóvenes de la Institución Iglesia, aunque no de cualquier motivación directa de ayuda al prójimo, solidaria, etc.

La falta de articulación entre laicado-Pueblo de Dios y su participación activa en la vida de las comunidades cristianas. Son signos de cierto envejecimiento en los lenguajes y en la falta de conexión con los signos de los tiempos, que consagrara como línea de búsqueda y trabajo el Concilio Vaticano II. La rutina ahoga el Espíritu y parece que el encuentro personal con Dios que acontece, ha perdido el dato de la novedad y del descubrimiento de algo tan excepcional que cambia, convierte, nuestra vida.

Ante esta situación misionera, el antiguo continente, como aquel personaje dormido que es despertado por el Ángel que le muestra el camino de seguir la Estrella de la Evangelización…el continente de las catedrales góticas como expresión de todo un mundo de alabanza al Dios creador de todo bien…el continente de los santos que cambiaron la historia personal de sus semejantes…

…se convierte ahora en el continente a misionar. La primera propuesta de este año de gracia, del Año de la Fe, es salir a los atrios de la vida, proponer a los alejados y volver a reafirmar a los bautizados, enamorados del proyecto del Dios de la Salud, Jesús de Nazaret.

Nuestras hermandades se encuentran en un ambiente complejo, que las puede conducir, arrastradas por la corriente de la falta de formación, del secularismo radicalizado que “evita” todo lo religioso…a expresar una religión sin Dios.

Es decir, formas religiosas en su piedad, en su envoltorio o lenguaje, pero sin encuentro personal con el Dios que me convierte, me sana y me salva. Algo que en su aparente brillantez, denota que está hueco por dentro. Algo que recuerda algo, sin fe.

Enorme responsabilidad, mis hermanos en Jesús Nazareno, cuando nos debemos a algo esencial en lo creyente como es la memoria. Creer el credo. Creer lo que nuestros mayores –en ese enorme río de la fe que ha ido vivificando la historia de mis semejantes- creyeron y por lo que dieron la vida.

Y volver a los pilares fundacionales de nuestras hermandades y cofradías, como son el culto y la caridad.

Ser testigos de la conversión de corazón, de la vida en fraternidad, hacerse responsable de los lugares de sufrimiento y esperanza por los cuales no deberíamos pasar de largo.

  

Viernes 16 enero:

 La primera palabra dada, realmente lo contenida en todas las palabras donadas desde la cruz, es la del perdón. El perdón antecede a la cruz, a los insultos y a la muerte. El perdón es el comienzo. Tal vez no seríamos capaces de asistir a la pasión del Señor, de no comenzar con el perdón. En la pasión completa de su vida, realmente en toda la predicación de su vida, el perdón está siempre ahí, esperando el encuentro.

             El perdón acontece en primer lugar. Ése es el escándalo de la cruz. No quiere decir que Dios no se tome en serio lo que hacemos. La crucifixión es una realidad. Como tantas otras cruces. De hecho el Viernes Santo nos reunimos en asamblea para volver a escuchar sus palabras, para escuchar la pasión y muerte del Hijo y para recordar que la humanidad rechazó la luz que venía en Él. El perdón no es el olvido del Viernes Santo. El perdón es el Padre resucitando al Hijo el domingo de Pascua.

 

             En muchas de nuestras representaciones, desde la Edad Media y aún presentes en la geografía de nuestra religiosidad, el perdón de Dios se expresaba mediante la floración de la cruz.

 

             Es el símbolo de la capacidad que tenemos de rechazar el amor y escoger el silencio o lo estéril o de la incapacidad para optar por la creación. Pero los artistas de la Edad Media mostraban esta cruz floreciendo en el domingo de Pascua, como en el ábside de San Clemente en Roma, que sirve para iluminar la tercera de las últimas palabras de Jesús. De la madera muerta emergen brotes y flores. ¿O no es acaso este mensaje teologal lo que transpiran la forma de nuestras cofradías?  El perdón da vida a todo lo que estaba muerto, engendra belleza donde habitaba solo la fealdad. Es el poder transformador y redentor de cada una de las siete palabras.

 

             El perdón, nacido de cada una de estas palabras que acogen incluso el rechazo, significa que nos atrevemos a afrontar lo que hemos hecho. Nos atrevemos a contemplar la totalidad de nuestras vidas, con nuestras derrotas y travesías, con nuestras faltas de amor. Desde la palabra de la Cruz nos atrevemos a recordar no para sentirnos bloqueados o humillados sino en cuanto para abrir nuestras vidas a esta transformación. Lo absurdo encontrará un sentido.

 

            Jesús ofrece su plegaria al Padre no solo para Él. El crucificado no está solo. Hay otros dos crucificados a ambos lados. Representan a todos los crucificados de la historia.

 

            Puesto que sabemos que el perdón viene en primer lugar, nos podemos atrever a abrir los ojos. Él abrió el camino en el encuentro de sus brazos abiertos. Llevando sobre sí la cruz, configurándose, como nuestro Señor, con ella.

 

Sábado 17 enero:

Se fueron con él, vieron donde vivía y pasaron con él aquel día.

 

             La lectura de este domingo, que ya iniciamos en esta víspera, se centra en tres aspectos que articulan y edifican nuestro ‘ser’ en la hermandad. Tres aspectos del encuentro con el Señor: llamada, encuentro y seguimiento.

 

Llamada

Dios llama a Samuel (1ª Lectura) en el silencio de la noche. Dos discípulos se encuentran con Jesús y se convierten en comunicadores – testigos- para que otros se encuentren con él y le sigan. Pero hay que hacer ‘silencio’ en la vorágine de nuestra cotidianeidad. Dios nos habla de un proyecto personal que tiene para cada uno, pero necesita espacio.

 

Encuentro

En el conmovedor texto evangélico de Juan, tenemos todo un itinerario de vida para plantearnos nuestro seguimiento. Es un relato de vocación a partir de la novedad del encuentro con Jesús. Y esto lleva a plantearnos: ¿hacemos de cada encuentro con Él, con el hermano, de cada celebración de la fe…algo novedoso?

-Maestro, ¿dónde vives?

  Venid y veréis

 

No llegaremos a Dios por un planteamiento racional, ni siquiera por uno teológico, que nos ayuda a comprender el misterio de Dios. Sino por la encarnación. Por que su Vida se haga carne en nosotros, en nuestra carne y en nuestra historia personal. Esto es, por la conversión y cambio hacia un estilo de vida.

 

Comprendemos a Jesús cuando lo buscamos y cuando esto lleva a una vivencia que empape, llene, toda la dimensión de nuestra vida. El bautizado es el ‘encontrado’. Por la gracia del encuentro con el Dios de la Vida, se sabe invitado a cambiar y a seguirle. A vivir como él vive.

 

Y esta condición de testigos –discípulos-la vivimos en un lugar y en un espacio concreto. La Iglesia es nuestro lugar, nuestra Casa común y la sociedad, nuestro espacio. Comunión y misión se nos presentan, así, tan íntimamente unidas, porque una nace y lleva como fruto a la otra.

 

Seguimiento

Y pasaron con él aquel día.

 

 Quien se siente discípulo en el seguimiento de Cristo, no puede entender vivir sin configurar su proyecto personal de vida, o familiar o de hermandad, al margen de Él. Solo así, podemos leer en el libro de la Vida con una mirada creyente.

 

Escuchar a Dios que pasa por los acontecimientos de mi vida y de mi hermandad. Crecer en el servicio a los hermanos, uno de los signos del Reino anunciado.

 

Era tan honda la impresión que tenía el discípulo del encuentro con Jesús, que recordaba hasta la hora exacta en que Jesús Nazareno le respondió: “era como las cuatro de la tarde”. También nosotros podemos hacer mención de la ‘hora’ en que fuimos presentados en la hermandad por - tantas mediaciones- un amigo, el barrio, la familia. Aquella fue la hora en que nació mi camino, mi estación detrás de Él.

 

Salmo de acción de gracias a Jesús de las Penas

 En la llamada, esperábamos con el pueblo que le aguardaba. Sí, la bulla, expresión anónima de un pueblo que espera algo, podría ser un lugar teologal. Y todos esperamos algo que nos cambie y nos sane. Intuimos su llegada entre nosotros en ese atrio de la espera y de los gentiles. El crepitar de las luces que se reflejan en el frío bronce de las puertas y lo anticipan. Aparece su Mano primero…y su Mirada. La mano de Dios que permanece cuando todo está caído, en la roca de la fe y de la Iglesia. La mirada que busca y convierte, perdonando.

 

Encuentro con su mirada que busca a cada uno…que en cada rostro se detiene este Nazareno caído profundamente itinerante, provocador de encuentros. Te hemos querido tanto. Has hecho tanto por tantos de nosotros. Has sanado a tantos que te buscaban. No podríamos ni imaginar para cuántas vidas ha sido un encuentro de gracia, tu paso por ellas.

Y te seguimos, como náufragos de tu Mano en el mar del Lunes Santo. Y caminamos por el surco abierto de tu anuncio, siempre detrás de Ti.