El pasado sábado 6 de febrero tuvo lugar un acto ideado y preparado por la Diputación de Caridad por el que, aprovechando que la priostia bajaba al Señor de su peana para serle cambiada la túnica por su camarero, se invitó a una primera tanda de hermanos que bien por su avanzada edad, bien por su imposibilidad o dificultad para desplazarse por enfermedad, ya no tienen la ocasión de estar cerca de su Señor de las Penas, para que pudieran estar frente a El, y le pudieran rezar frente a frente en la cercanía de Su dulce mirada.

De la emocionante experiencia vivida por los numerosos hermanos que acudieron a la cita, hablan por si mismas las palabras que a modo de reseña del acto nos envía uno de ellos, y que a continuación transcribimos:

 

EL SEÑOR HA ESTADO GRANDE CON NOSOTROS Y ESTAMOS ALEGRES. (Sal 125).

"Cuando se descorrió el velo de la capilla, que hasta el momento cubría de forma púdica las intimidades del Señor de las Penas, y nos hicieron pasar a su cercanía, la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares. Primero fue un besamanos especial, sin distancia ni desnivel, sin prisas. Nos clavó la mirada. Esa mirada de quien con apariencia de abatido y derrotado en tierra aparece cargada de ternura y misericordia. Los ojos del Señor, cuando están a la altura de los de uno y a escasos centímetros, son dos soles encendidos de amor que abrasan de pasión y abrazan en la acogida.

 


La Junta de Gobierno de la Hermandad ha tenido la feliz idea de citar, en la mañana del sábado 6 de febrero, a los hermanos que por motivos de edad o salud lo están pasando mal, para que pudieran tener un tiempo de recogimiento en la presencia del Señor de las Penas. Lo que ellos no habían sabido calcular es la trascendencia del acto en la fragilidad física de los allí presentes, casi todos ellos con una vida llena de años, vivencias y responsabilidades en las tareas cofrades de la Hermandad.

Túnica morada y lisa, sencilla y humilde; cruz de madera, tosca y pesada; nada de alharacas, como un hermano se viste para recibir a sus hermanos. Y el peso de nuestros pecados, cruces y pesares dan con el Señor caído en tierra. Una operación de aseo que habían llevado a cabo con pulcritud, y la reserva adecuada, los hermanos Alberto y Carmen. Fuimos pasando y dejándole en el beso la poquedad de nuestras fuerzas limitadas por la edad y/o la enfermedad. Pronto, acabado el saludo inicial, nos acomodaron en su íntima cercanía y fue cuando la talla dejó de tener alma de madera y policromía para trascender a la presencia misma del Hijo de Dios hecho hombre.

Cuando llegamos a la capilla del Señor, éramos cautivos de nuestras debilidades; cuando la imagen de Jesús de las Penas nos hizo trascender y nos sentimos en su verdadera presencia, nos parecía estar soñando. Era Él quien ponía ungüento a nuestras heridas. Al ir, íbamos cantando, imaginando el privilegio de estar frente a frente; al volver, lo hicimos llorando, embargados por la emoción de un regalo inmerecido que tanto agradecemos a Paco Polo Blanco y por extensión a toda la Junta de Gobierno. El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres."

NHD. Francisco Espada Villarubia

Sirva el siguiente acompañamiento fotográfico, de sencillo homenaje a esos veteranos hermanos que han dado toda su vida por la Hermandad. Han sido los primeros y el inicio de una ronda de citas con hermanos enfermos y mayores que seguirán pasando a visitar en Su cercanía a Nuestros Amantisimos Titulares. 

 

 

 

 

 

Boletin 146 ya disponible

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Tras el envío a los domicilios ya está disponible en nuestra web el Boletín 146 correspondiente a febrero de 2016.

En el mismo podréis encontrar colaboraciones de NHD Enrique Henares y NHDª Rocio Romero, y una interesantisima entrevista con el nuevo vestidor de Maria Santisima de los Dolores, Antonio Bejarano, además de las habituales secciones de Formación, Caridad, Juventud, Vida de Hermandad, y los anuncios y convocatorias de cultos y cabildos, y el calendario y normativa de reparto de papeletas.

Miercoles de Ceniza 2017

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El próximo miércoles 1 de marzo, Miércoles de Ceniza, invitamos a todos los hermanos a la asistencia a la Misa en San Vicente, a las 20:00 horas, en la que se procederá a la imposición de la ceniza, viviendo intensamente de este modo el inicio de la Cuaresma dentro de la familia parroquial.

Con posterioridad a la celebración de la Santa Misa, se procederá a la apertura del bar de la casa hermandad para poder empezar a convivir juntos nuestra Cuaresma, como siempre a beneficio de Caridad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pasado martes 2 de febrero se celebró ante la capilla de la Hermandad, la cuarta de las ponencias programadas dentro del  Ciclo Formativo que con motivo del Año  Jubilar de la Misericordia organizada por  la Parroquia y las Hermandades de la feligresía, y en el que se abordan las obras de  misericordia, siguiendo las directrices del Papa Francisco y de  nuestro Arzobispo.

 

Dicha ponencia estuvo coordinada por la Hermandad de las Penas y llevó por titulo " "Enterrar a los muertos. La necesidad de la Pastoral de Exequias y fue impartida por N.H. Rvdmo. D. Marcelino Manzano Vilches, pbro. Párroco de San Vicente Mártir y  Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías.

A continuación les ofrecemos una síntesis, a modo de reseña, de dicha ponencia para los hermanos que no pudieran asistir personalmente:

 


 

 ENTERRAR A LOS MUERTOS.

LA NECESIDAD DE LA PASTORAL DE EXEQUIAS

 

En esta cuarta ponencia del ciclo de la misericordia hablamos no sólo del tránsito o fin de una etapa de nuestra vida a otra, sino en su conjunto de la pastoral de exequias. Es una transición difícil que nos sitúa ante momentos y preguntas difíciles que debemos de resolver desde la visión de nuestra fe como cristianos.

Algunas implicaciones de esta obra de misericordia; en primer lugar debemos acompañar al moribundo, con afecto, cariño y nuestra fe. Así como a toda sus familia. En segundo lugar tendríamos que ayudar a elaborar el duelo, dando claro testimonio de Cristo y de su luz. Y por último demos valor al cuerpo y que las exequias sean oportunidad de confesar nuestras debilidades.

Pero lo que tenemos que tener claro nos dice nuestro ponente D. Marcelino es que nuestro futuro después de la muerte no es un mito, una fabula, un deseo, una ilusión. No, es una realidad concreta y una esperanza cierta que nuestra vida no se acaba en el vacío de la nada. Y por eso tiene sentido todo lo demás.

Para nosotros la sepultura debe ser una oportunidad de afecto y de respeto al cuerpo que vuelve a la creación de Dios. Y por eso nuestra tristeza y nuestro llanto ante la muerte, no debemos esconderlo, Jesús lloró ante la muerte de su amigo Lázaro, con esto santificó al difunto. Es algo piadoso, se muestra el dolor y se participa de ese sentimiento.

Pero en la cultura de hoy, en esta sociedad líquida, somos muy debiluchos, nos aplastan rápidamente las malas noticias. Tenemos miedo, marginando y echando de nuestras vidas  a los enfermos,  moribundos y a los difuntos. Sería una verdadera obra de caridad acompañar a estos en nuestra casa, en nuestra vida, cuidándolo, velándolos, estando con ellos antes, durante y después. Cada vez más los llevamos a las residencias,  hospitales, tanatorios, queremos alejar el dolor y la muerte de nuestras casas de nuestras vidas. Y no solamente esto sino que además nos intentamos reírnos de ella, porque no somos capaces de afrontarnos a ella, banalizándola

Debemos de tener unas verdaderas exequias, orando en todo momento, revistiéndolo con esmero, con la túnica de nazareno, velándolo en casa, llevándolo a la iglesia donde están sus imágenes del alma, en donde un día nació como cristiano por el bautismo, donde se confirmo y un día se desposo con su mujer. Y que ese cirio pascual que se encendió en el día de su nacimiento a la fe lo siga en el tránsito a la nueva vida. Pero el duelo no acaba aquí debemos dar un paso más de acompañamiento a sus familiares, una llamada, una visita, una misa de recordatorio, debemos tener un acompañamiento vital. Pero sobre todo las misas porque ayudan que si esa persona se quedó su alma manchada hará que le ayuden  a pasar a la vida eterna.

Para finalizar nos responde Don Marcelino a algunas preguntas que nos hacemos a cerca de este tema. ¿ Permite la iglesia la cremación de los cuerpos?, la iglesia prefiere la inhumación pero la permite siempre y cuando no se haga como una minusvaloración del cuerpo y posteriormente se haga un uso correcto de las cenizas enterrándolas. Porque en nuestro cuerpo ya ha estado Cristo, y nosotros ¿ destruiríamos la tumba de Jesús o de una santo?. Y por supuesto no permite esparcir las cenizas.

La iglesia permite la donación de órganos, incluso posteriormente la autopsia o que se use el cuerpo para investigaciones médicas, siempre y cuando se trate con respeto y al final sea enterrado.

¿ Permite la iglesia la eutanasia?, no la permite, pero tampoco exige que haya que mantener a una persona con vida sometiéndola a tratamientos que la hagan sufrir en demasía. La iglesia permite dejarlo morir en paz.

 

 

 

         

  El pasado martes el Rvdo. D. Carlos Coloma nos introdujo estas dos obras de misericordia espirituales tan importantes y que debemos llevar a cabo todos los días de  nuestra vida. Para consolar a los tristes debemos estar alegres, y no hay mejor noticia que el Evangelio que vino para salvarnos y que fuéramos felices. Se trata de acogerlo de verdad en nuestro corazón y en nuestras vidas. Nos dice que debemos saber expresar en qué momento nos hemos encontrado con el Señor en nuestras vidas. Si este encuentro es real, ha tenido que cambiar nuestras vidas completamente. A través de la mirada de Dios y ese cambio en nuestras vidas hace que veamos las cosas y a las personas de otra manera, en lo profundo de cada uno, con ojos llenos de ternura y amor.

            Hay mucha gente hoy en día que está sola, aunque lo tenga todo. ¿Cuántas veces nos hemos sentido solos?, la falta de alegría nos produce tristeza, pero además hay muchas circunstancias en la vida que hace que estemos tristes, la enfermedad, la perdida de algún ser querido, el paro, etc., pero sobre todo el no sentirse amado es la peor de las soledades. Pero ¿cómo consolar al que ha perdido la alegría y la esperanza?, y nos podemos preguntar ¿Cuántas veces nos sacó el Señor de la tristeza, de la enfermedad, del pecado,  a través de personas que puso en nuestro camino para que nos ayudasen? Pues igual tenemos que hacer nosotros con el prójimo, el Señor no ha consolado para que nosotros podamos consolar a los demás y ser instrumentos suyos de salvación. Y para ser instrumentos suyos debemos ponernos en sus manos y pedirle que ayude y nos haga participe de su amor.



Adjuntamos a continuación las predicaciones de Rvdo. D. Antonio Vergara Gonzalez en estos días de Quinario a Ntro. Padre Jesús de las Penas, para su lectura por los hermanos que no hayan podido asistir, bien por enfermedad o por residir fuera de Sevilla en estos días. Invitamos a la reflexión meditada de las palabras que cada día dedica el oficiante al Señor de las Penas y a todos los que e seguimos con Fe.


 Martes 12 enero :

En este primer día de Quinario el Predicador nos invitó a acercarnos al Señor, nos propuso que este culto nos sirviera para crecer en la confianza del Señor, y que mejor que la Sagrada Imagen de Jesús de las Penas para ello.

Que nos acercásemos a Él con humildad, que reconozcamos ante el Señor la necesidad que tenemos de Él, que nos dejemos visitar por el Señor para recibir la fuerza que viene de lo alto.

Vamos a empezar un camino particular hacia la Santidad.

Preguntémonos ante Jesús de las Penas.

¿Cómo va nuestro camino hacia Tí?

 

Dios sale a nuestro encuentro y tenemos que estar con un corazón límpio y entregado. Este altar de Quinario es un ámbito privilegiado, aprovechemos la Gracia que Jesús de las Penas nos regala.

 

Miercoles 13 enero :

 

Venimos a San Vicente en busca del Señor y aquí lo encontramos porque aquí estaba esperándonos.

Buscamos en el a Aquel al que nosotros necesitamos. Lo buscamos, caminando junto a Él, en este camino de nuestra vida, buscando la Santidad a la que el Señor por el Bautismo nos invita. Por eso nos preguntamos ante el Señor, ante el SANTO con mayúsculas, ¿qué es ser santo para nosotros?

Si buscamos su significado teológico, Santidad significa plenitud de amor. Nosotros contemplando a Jesús Caído, al Santo con mayúsculas, comprendemos perfectamente este significado, Santo es quien vive en plenitud de amor.

Nosotros debemos de buscar esas actitudes concretas en las que el Señor acuda a auxiliarnos, para que nos conceda esa gracia que necesitamos para poder alcanzar nosotros esa Santidad a la que Dios nos llama. Sin El no podremos hacer nada.

Los cristianos debemos, en esa continua búsqueda, hacer el recorrido de volver a la infancia, como cuando éramos niños, en humildad y en confianza. Nadie es más humilde, nadie es más confiado que el niño que no puede hacer nada sin la ayuda de sus padres.

La humildad la tenemos que encontrar mirando a Nuestro Señor, es la relación justa del hombre para consigo mismo, que permita al hombre vivir en justicia para con Dios y para con los demás precisamente es en la falta de humildad donde nacen el resto de los pecados del hombre.

Tenemos que comenzar por aceptar  nuestra debilidad y nuestra pobreza, si yo acepto como soy acepto el amor que Dios me da, porque le he abierto la puerta de mi alma.

Tenemos que saber dónde está el límite entre aceptarnos como somos y la complacencia del pecado. Tengo que reconocerme tal cual soy, pero no complacernos en la debilidad. Miremos al Señor de las Penas, caído en tierra, Él reconoce y toma la Cruz, y cae y sube a la cruz, pero jamás se complace en la Cruz.

El Señor nos pide un deseo de conversión, de cambiar, de mejor de vivir según la voluntad de nuestro Padre, como decía Santo Domingo Savio, “la muerte antes que el pecado”.

Dice el Señor en el Evangelio, “que vuestro si sea si, y que vuestro no sea no”, que no seamos tibios, falsos.

Pregúntate hermano, cual es e deseo que habita en lo más profundo de tu corazón, y pregúntatelo mirando al Señor de las Penas caído en tierra. Contémplalo y pregúntate cual es el deseo que te mueve.

Cuando tú te enfrentas humildemente ante el Señor de las Penas con tus debilidades, El acude en tu ayuda a levantarte. Ese es el equilibrio perfecto. Con la ayuda de Dios todo lo podemos. Ese es el convencimiento personal que debemos de asimilar.

Mirando al Señor de las Penas debemos decir aquellas palabras de Juan Pablo II, “abrid las puertas de par en par al Señor”.

 

 Jueves 14 enero

 

En este recorrido  de conversión hacia la santidad que realizamos durante este Quinario, el Señor de las Penas nos muestras tres formas o caminos que llegan a la comunión con El.

El primero que nos propone es que nos hagamos pequeños, que volvamos a nuestra infancia espiritual, que vivamos e intentemos ser como niños, sin la maldad del adulto. Y para eso el Señor nos llama a eliminar de nosotros todas las falsas humildades que nos llenan de orgullos y prejuicios.

Intentar redescubrir en la cara del Señor, dolorida, sangrante, sufriente, la imagen de la misericordia. El Señor de las Penas no se escandaliza de nuestros pecados y debilidades, tenemos que ver en El, ese amor paternal y la misericordia  de un padre que sólo desea la curación completa y profunda de sus hijos. Pero para descubrir y obtener esta confianza plena tenemos que alimentarla a través del recurso más rico que nos ha dado que son sus sagradas escrituras. Necesitamos de su lectura, formándonos para alcanzar esa confianza con nuestro padre.

El segundo de los caminos que nos propone son la realización de actos  de confianza para con el Señor, se trata de crecer en la fe ejercitándola con actos cotidianos y diarios. Antes que nada poniéndonos en las manos del Señor para llevarlo a la práctica, depositando una total confianza en sus designios. De esta manera redescubriremos la verdadera cara de Jesús de las Penas, decía Job" antes te conocía de oídas, pero ahora veo tu rostro". Debemos verlo en los demás con los ojos puros y limpios de un niño, no solamente como una cultura, un recuerdo o una simple devoción. Y así rebelarse en nuestros corazones, los que nos pide, lo que hace que cambiemos.

 

Y por ultimo un camino que siempre lleva al Señor y es el misterio de la Santísima Virgen de los Dolores, encontrando a María nos hará más fácil llegar y conocer a su hijo y llegar a la santidad.

 

 

 Viernes 15 de enero

 Para poder seguir avanzando en el camino de la santidad, estamos llamados a vivir en plenitud de Dios y desde una perspectiva  confiada y animosa. El que vive confiado, vive en alegría y en positividad, no podemos caer como muchas veces en el pesimismo. Nos conformamos con sobrevivir, somos tibios y alicaídos. Y como nos dice el Papa Francisco en muchos de sus reflexiones estamos llamados a la alegría, a vivir con vocación cristiana y con animosidad, siempre confiados con la voluntad de Dios.

Y todo esto significa que no podemos volver la mirada al pasado, soliendo decir que fue mejor. Dios mira al presente, pero perdonando lo sucedido en el pasado. Sin tener miedo, permaneciendo fieles hasta el último momento, miremos a nuestros hermanos de oriente y que nos sirva su testimonio y ejemplo que a pesar de todas las dificultades de la confianza total en el Señor. Y nosotros continuamente agobiados con pequeñas cosas, que nos hunden, no podemos caer en caminos de amargura y de resentimiento, debemos mirar en positivo. No podemos huir hacia dentro, no vale sólo con el testimonio Lunes Santo, necesitamos tener una presencia solidaria, cotidiana y santa, sin ningún mecanismo de defensa, sólo poniendo en práctica el amor de Dios. Ya nos decía santa Teresa del Niño Jesus " Como un niño pequeño amarte, y como un soldado luchar", contra aquellos que quieren alejarnos de Él.

Cuando uno ama a Jesús en plenitud, todo lo puede. Y cuando pasemos por un momento difícil, o nos hundamos por las circunstancia  que suceden en nuestras vidas, mirémosle a la cara y con su amor al lado nuestro  nada nos puede faltar. Esta confianza debe ser el motor de nuestra vida. No cayendo nunca en la tentación del yo, en el personalismo, en el egoísmo, debemos hacerlo todo y  gracias al Señor. Imitando en la confianza que tuvo Jesús plena en el Padre, hagamos nosotros igual con Jesús de las Penas, que sea pilar en nuestras vidas para superar todos los envites de esta.

Y no olvidemos el sacramento de la penitencia, y su grandeza, nos espera para  que nos pongamos en sus manos, y Dios actuará en nosotros siendo punto de inflexión en nuestro camino de salvación y santidad.

 

 

 

La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores,

establecida canónicamente, desde su fundación en 1.875, en la Parroquia de San Vicente Mártir, consagrará en honor de su muy Excelso y Amantísimo Titular

 SOLEMNE QUINARIO a NUESTRO PADRE JESÚS DE LAS PENAS,

que dará comienzo (D.m.) el martes 12 de Enero a las 20.30 horas, con el siguiente orden de culto:  Ejercicio propio del Quinario, Liturgia de la Palabra, Homilía, celebración de la Eucaristía, y Comunión,  estando el Panegírico a cargo del

Rvdo. Sr. D. Antonio Vergara Gonzalez 

Delegado Episcopal de Asuntos Juridicos de las HH y CC

Párroco del Espiritu Santo de Mairena del Aljarafe

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde esta Secretaría, en colaboración con la Diputación de Caridad, nos complace informarles que este año y como novedad se va a poder seguir la Función Principal de Instituto con la que culmina el Quinario celebrado en honor de Nuestro Padre Jesús de las Penas en directo, desde la web de la Hermandad, para que todos nuestros hermanos enfermos que no puedan desplazarse o aquellos que residan lejos de Sevilla puedan seguir este culto tan importante en la vida de nuestra corporación.

 

 

Cabildo General de Salida de la Cofradía

Por la presente recordamos que de orden del Hermano Mayor y en cumplimiento de la regla 123 se cita a todos los hermanos mayores de 18 años y con un año de antigüedad cumplidos al día de la fecha al CABILDO GENERAL DE SALIDA DE LA COFRADIA, que tendrá lugar (D.m.), el próximo lunes 25 de enero de 2016 a las 20:30 horas en primera convocatoria y 30 minutos después en segunda y ultima, con el siguiente orden del día:

1. Lectura del acta del cabildo anterior y aprobación si procede

2. Salida de la cofradía

3. Ruegos y preguntas

El pasado viernes 8 de enero tuvo lugar el Solemne Traslado de Nuestro Padre Jesús de las Penas a su altar del Quinario. En un templo de San Vicente Mártir repleto de devotos y fieles se desarrolló el acto dentro del más absoluto recogimiento,


gracias a la oscuridad de una iglesia solo rota por la llama de los cirios de los hermanos que componían el cortejo y los hachones de cera morada que alumbraban al Señor en las cuatro esquinas de sus andas. De fondo sonaban los acordes de la coplas y la Marcha Jesús de las Penas que compusiera NHD. Antonio Pantión Pérez, y el Perdona a Tu Pueblo a la conclusión de las mismas.

 

Finalizó el Solemne Traslado con el rezo de las oraciones y el deseo de frutos del futuro Quinario por parte de nuestro párroco NHD. Marcelino Manzano Vilches.

Posteriormente se vivió jornada de convivencia en la casa Hermandad, que en esta ocasión se quedó pequeña para albergar a la multitud de hermanos y amigos que quisieron contribuir con la extraordinaria labor desarrollada por la bolsa de Caridad. La Junta de Gobierno agradece la asistencia de nuestros hermanos así como los fieles y devotos al Solemne Traslado y a la posterior convivencia, el trabajo de las diferentes diputaciones que lo han hecho posible, y muy especialmente a los voluntarios de la Bolsa de Caridad que de un modo especial ofrecieron su trabajo para que nuestro disfrute se traduzca en la posterior ayuda a los que más lo necesitan.

Fotos agradecimiento a web Pasion en  Sevilla (Manuel Jesus Rodriguez Rechi)