El pasado sábado 21 de febrero la juventud realizó una visita cultural llamada Past View. ¿En qué consiste esto? Past View es toda una experiencia sensorial que te permite vivir el pasado de nuestra ciudad. Gracias a unas gafas especiales, donde se visualizaban una serie de videos, los jóvenes viajaron en el tiempo y admiraron cómo era un espacio concreto de Sevilla en una época determinada. Con una ruta por los principales puntos de nuestra ciudad (Plaza de la Encarnación, Plaza de San Francisco, Puerta del Perdón, Plaza del Triunfo y Torre del Oro), pudieron recrear, por ejemplo, el momento de la detención de Cervantes, la finalización de la construcción de la Giralda o la llegada a puerto de los pigmentos usados por Murillo en sus cuadros.

 

Al finalizar la visita, la juventud se trasladó a la Casa Hermandad, donde colaboró con la Priostía y se mantuvo una nueva convivencia tras el almuerzo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pasado sabado 7 de febrero tuvo lugar convivencia del grupo joven en la Hermandad. La jornada comenzó a las 12.00 horas, siendo citado el Grupo Joven de la Hermandad por el Diputado de la Juventud, para reunirse y decidir sobre temas de diversa índole, tales como los planes enfocados hacia la Cuaresma, actividades y visitas culturales que se desarrollarán durante la misma o la convivencia de los Grupos Jóvenes de las Hermandades del Lunes Santo. El principal punto a tratar fue la realización de un gran proyecto, un nuevo juego de potencias de diario para Ntro. Padre Jesús de Las Penas, con un diseño de Juan Carrero Rodríguez, del año 1972, y adaptación de Jesús Domínguez, serán realizadas en plata dorara. La juventud apoyó y aprobó la iniciativa por unanimidad, pudiendo decir que es el primer proyecto y el más importante al que la Juventud se enfrenta tras muchos años.

Tras la reunión, la jornada continuó en el bar de la Casa Hermandad, donde el Grupo Joven disfrutó de un estupendo almuerzo, aportando cada comensal un plato de comida, con la posterior compañía de amigos y conocidos de otras hermandades que decidieron disfrutar en nuestra compañía, contando con un gran proyector por el que se retransmitían momentos cofrades, lo cual hacía que los presentes disfrutaran aún más en nuestra Casa y llegando a ser calificada por muchos de los presentes como una convivencia “importante, gratificante e intensa”. Desde aquí queremos agradecer a todas las personas que nos acompañaron y que disfrutaron de las vísperas de la Cuaresma en un gran ambiente cofrade de confraternización, compañerismo y amistad.

 

El pasado 3 de febrero tuvo lugar la Convivencia de las Hermandades del Lunes Santo, organizada por la Hermandad de Santa Marta en la Parroquia de San Andrés Apostol.

El acto se inció con el culto eucarístico y a continuación D. Enrique Esquivias de la Cruz realizó ponencia titulada "Hermandades Misión de Laicos", en la que destacó el gran papel evangelizador de los laicos, y en concreto de las Hermandades, ante el vacío que está suponiendo la formación católica en los centros educativos y en las propias familias. Finalizó con posterior convivencia en casa hermandad de la Hdad. de Santa Marta.

En la tarde del pasado sábado 25 de enero nuestro Capataz General, N.H. D. Antonio M. Santiago Muñoz, realizó la Igualá de nuestras cuadrillas de costaleros para el próximo Lunes Santo.

La Junta de Gobierno quiere agradecer muy especialmente  a las 151 personas que acudieron a la cita pidiendo trabajo en nuestras cuadrillas, de las que solo 6 cofrades han logrado entrar en ellas, al ser las únicas vacantes producidas. Tras la bienvenida del Hermano Mayor y la de nuestro capataz, nos dirigió unas palabras NHD. Marcelino Manzano, párroco de San Vicente Mártir, quien amablemente accedió a que la igualá se realizase en el interior del templo tras la asistencia a la misa dominical. Animamos a estos cofrades que no han podido obtener sitio en las cuadrillas y que acudieron a la llamada de nuestra hermandad a que perseveren en su deseo de trabajar en las cuadrillas de costaleros que portan a nuestras Sagradas Imágenes en la Estación de Penitencia a la S.I. Catedral de Sevilla, deseándoles que el próximo año puedan entrar en dichas cuadrillas. Así mismo agradecemos a todos aquellos que desde este año no realizarán la Estación de Penitencia como costaleros por motivos de salud los años de entrega, en la certeza de que Nuestros Amantísimos Titulares los ayudarán a superar las dificultades de una enfermedad.

Por último, la Junta de Gobierno de esta Hermandad quiere agradecer y reconocer a los cofrades integrantes de nuestras cuadrillas de costaleros, por portar un año más, los pasos con nuestras Sagradas Imágenes en la Estación de Penitencia a la S.I. Catedral. Esta Hermandad se siente muy orgullosa de tener unas magníficas cuadrillas de costaleros, perfectamente dirigidas por nuestro Capataz General D. Antonio Santiago y sus auxiliares, que para nosotros son el mejor equipo que podrían llevar a nuestros Sagrados Titulares.

A la finalización, y en respuesta a la llamada de la Bolsa de Caridad, los costaleros, capataces y demás hermanos presentes mantuvieron una jornada de convivencia con en el bar de la casa hermandad con beneficios destinados a las obras asistenciales.

¡¡¡ Que Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores os colmen a todos de bendiciones y gracias !!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Adjuntamos a continuación las predicaciones de NHRvdo.D.Pablo Colón en estos días de Quinario a NTro. Padre Jesús de las Penas, para su lectura por los hermanos que no hayan podido asistir, bien por enfermedad o por residir fuera de Sevilla en estos días. Invitamos a la reflexión meditada de las palabras que cada día dedica nuestro hermano sacerdote y oficiante al Señor de las Penas y a todos los que e seguimos con Fe. 

 

Martes 13 enero:

Recién pasada la Epifanía, en el umbral de la manifestación del Gran Poder de la ternura y de la misericordia de Dios. En el discurso teologal de nuestras hermandades, todo termina para que todo comience de nuevo Ha concluido el solemne traslado. El templo vacío y ya casi en penumbra. Adivinándose en el claroscuro, el monte desde el cual va a proclamar su rostro epifánico, en los cultos. Su Madre, aguardándolo, solo intuida, en este pesebre doloroso, que le aguarda. Y en esa penumbra, su Mirada sobre nosotros. Clavada en cada uno de nosotros, en cada una de nuestras vidas. Y vuelve desde cada uno de nosotros, hacia este Rostro que nos interpela, la pregunta: “¿qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno?”

En principio, habita el silencio. El Viernes Santo ha sido testigo de la desintegración de la comunidad de Jesús. Judas ha traicionado incluso a la misma condición de amigo; Pedro ha negado todo un proyecto de vida; la mayoría de sus discípulos han huido. El silencio de la Cruz, en la frontera de sus palabras ante el Padre.

Aparentemente, todos los esfuerzos, toda la predicación de Jesús por formar una pequeña comunidad parecen haber fracasado. Y entonces, en este silencio de la humanidad – como en otros clamorosos silencios ante nuevas cruces- contemplamos a esta comunidad que lo acoge en el misterio, naciendo a los pies de la cruz.

Su madre, queriendo hacerse más cercana si puede en el pesebre que le falta, recibe un hijo en su amigo más próximo y el discípulo amado recibe una madre. No llama a María, en este momento, Jesús como “madre” sino como “Mujer”. Porque ella es la nueva Eva. Bíblicamente, la antigua Eva era la madre de todos los vivientes. Esta es la nueva madre de todos aquellos que viven por la fe.

 ¿Por qué ha nacido a los pies de la cruz nuestra nueva familia? Porque lo que desintegra a la comunidad humana es la hostilidad y la acusación. Somos hostiles frente a otras personas porque no son como nosotros: son negros, blancos o amarillos; son judíos o musulmanes; son homosexuales; son progresistas o conservadores. Construimos nuestra singularidad social en torno a la exclusión.

 Jesús toma sobre sí toda nuestra hostilidad, todas las recriminaciones que los seres humanos hemos ido acumulando unos de los otros. Jesús es “la piedra que desecharon los arquitectos y ahora es la piedra angular”. Precisamente, y eso es parte de la novedad y de la radicalidad de la cruz, en el centro de nuestra adoración se encuentra aquél fue rechazado. Ese es el discurso de la Cruz.

 Las tres primeras palabras han manifestado el perdón, la felicidad y el nacimiento de una comunidad. Las siguientes palabras que aparecen lo son desde la desolación. “¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?” Jesús abraza esta experiencia de desolación y la comparte. En este sentido, la experiencia –en este momento- de la ausencia de Dios es trasladada al seno de la vida de Dios.

 Especialmente en la primera y última palabra, Jesús se ha dirigido al Padre. En el intervalo, guiados por las otras palabras, Jesús se ha ido dirigiendo a nosotros en este misterio de creciente intimidad: como un rey, como un hermano y como un mendigo que pide de beber. Jesús pronuncia sus siete palabras, que encauzan la nueva creación del domingo de Pascua. Y descansa. Estas palabras nos prometen el perdón por todas las violencias cometidas; el Paraíso cuando todo parece estar perdido; el restablecimiento de la comunión rota. Estas palabras nos abrazan en nuestra desolación, nos muestran a nuestro Dios suplicándonos un presente, nos invitan a abrirnos a la perfección del amor y nos prometen un descanso último.

 Un mes antes de ser asesinado, Pierre Claverie, el dominico obispo de Orán, dijo: “La Iglesia responde a su vocación y a su misión cuando está presente en las fracturas que crucifican a la humanidad en su carne y en su unidad. Justo en esa línea de fractura está el encuentro de la palabra desde la Cruz. Justo en esa línea de fractura –ante los silencios- está la caída de Dios, abrazando todas nuestras cruces.

 

Miércoles 14 enero:

Segundo día de encuentro. Con la mirada clavada a su Mirada, como se vincula, perfectamente, la lectura de la Carta a los Hebreos que se ha proclamado, a nuestro Bendito Titular.

            […] así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, y liberó a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos. Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenia que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los pecados del pueblo. Como él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.

             Porque Jesús el Nazareno, asumió la forma radical de la Cruz, casi confundiéndose con el horizonte de ella en su silueta, para liberarnos de tantas otras esclavitudes, de tantas muertes interiores.

¿De qué miedos hablamos? No hablamos de miedo a la muerte, que es una realidad desde el momento de nuestro nacimiento. Somos itinerantes, peregrinos en el camino de esta vida. Nos referimos cuando sucumbimos a los miedos en nuestra vida cotidiana: miedo al qué dirán, miedo al fracaso, miedo a perder… a tantas cosas. Esos miedos nos paralizan, nos impiden comprometernos, nos impiden crecer. Y vivimos esclavos de ellos. Y nos hacen olvidar al hermano.

            Pero Jesús viene a liberarnos de esas otras muertes, grandes y pequeñas. Su historia con nosotros es una historia de sanación y de encuentro.

            Hoy hemos proclamado –en el Evangelio del día- un relato de sanación que por dirigirse a la persona, integralmente, lo es de salvación. Y la tomó de la mano y la levantó…la curación en la persona de la suegra de Simón Pedro, expresa que la curación, que sentirse salvado está íntimamente unido al servicio. Curar para servir, para integrarse en la comunidad.

            Los tres pilares que fundamentan el ministerio de la predicación de Jesús, son curar, orar y predicar. Curarnos de esas muertes interiores, de no haber conocido a Cristo en las vidas.

            Orar porque se necesita que seamos personas espirituales, del Espíritu. Con amor a nuestras hermandades y teniendo en cuenta los valores amplios que aportan a nuestra diócesis, hemos de advertir algo importante. Lo que algún teólogo ya ha señalado como unas “religión sin Dios”. Es decir, cuidar las formas y mantenerlas…pero carentes del contenido de vinculación con Dios. Carentes del misterio de gracia y salvación. Hay que advertir que –en la transmisión de la fe en nuestras hermandades- seamos testigos de sus valores profundos y de esta vida espiritual.

            Predicar. Todas las dimensiones de nuestra vida deben estar empapadas de esa coherencia en el seguimiento de Jesús. Predicamos con los que somos, a veces en tantas realidades de despoblado. A los alejados, a los que aún no le han conocido.

            Náufragos de su mano, seguimos el surco abierto por su camino hacia la cruz. Aún caído, nuestro Dios nos sostiene con su mano y clava en cada uno de nosotros, su mirada que nos interpela y nos busca a cada uno. Lirio desarticulado, mantiene su mirada sobre todos. No nos deja. Y le seguimos preguntando, mirándole: “¿qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno?”

 

Jueves 15 enero:

Proponer la fe hoy.Por la fe, hombres y mujeres de toda edad, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida  han confesado a lo largo de los siglos la belleza de seguir al Señor Jesús allí donde se les llamaba a dar testimonio de su ser cristianos: en la familia, la profesión, la vida pública y el desempeño de los carismas y ministerios que se les confiaban. También nosotros vivimos por la fe: para el reconocimiento vivo del Señor Jesús, presente en nuestras vidas y en la historia.

 Este bellísimo texto de la Carta Apostólica Porta Fidei, con la cual el Santo Padre Benedicto XVI convocaba el Año de la Fe -motivado por el 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II -nos enmarca en un horizonte y en un compromiso de revitalización, de vuelta al Amor primero de nuestra condición de bautizados.

Ya se nos señalaban algunos signos que evidenciaban la fe adormecida en la que se encuentra la Iglesia en Europa. La falta de compromiso vivida en cualquiera de los planos pastorales. El progresivo alejamiento de los jóvenes de la Institución Iglesia, aunque no de cualquier motivación directa de ayuda al prójimo, solidaria, etc.

La falta de articulación entre laicado-Pueblo de Dios y su participación activa en la vida de las comunidades cristianas. Son signos de cierto envejecimiento en los lenguajes y en la falta de conexión con los signos de los tiempos, que consagrara como línea de búsqueda y trabajo el Concilio Vaticano II. La rutina ahoga el Espíritu y parece que el encuentro personal con Dios que acontece, ha perdido el dato de la novedad y del descubrimiento de algo tan excepcional que cambia, convierte, nuestra vida.

Ante esta situación misionera, el antiguo continente, como aquel personaje dormido que es despertado por el Ángel que le muestra el camino de seguir la Estrella de la Evangelización…el continente de las catedrales góticas como expresión de todo un mundo de alabanza al Dios creador de todo bien…el continente de los santos que cambiaron la historia personal de sus semejantes…

…se convierte ahora en el continente a misionar. La primera propuesta de este año de gracia, del Año de la Fe, es salir a los atrios de la vida, proponer a los alejados y volver a reafirmar a los bautizados, enamorados del proyecto del Dios de la Salud, Jesús de Nazaret.

Nuestras hermandades se encuentran en un ambiente complejo, que las puede conducir, arrastradas por la corriente de la falta de formación, del secularismo radicalizado que “evita” todo lo religioso…a expresar una religión sin Dios.

Es decir, formas religiosas en su piedad, en su envoltorio o lenguaje, pero sin encuentro personal con el Dios que me convierte, me sana y me salva. Algo que en su aparente brillantez, denota que está hueco por dentro. Algo que recuerda algo, sin fe.

Enorme responsabilidad, mis hermanos en Jesús Nazareno, cuando nos debemos a algo esencial en lo creyente como es la memoria. Creer el credo. Creer lo que nuestros mayores –en ese enorme río de la fe que ha ido vivificando la historia de mis semejantes- creyeron y por lo que dieron la vida.

Y volver a los pilares fundacionales de nuestras hermandades y cofradías, como son el culto y la caridad.

Ser testigos de la conversión de corazón, de la vida en fraternidad, hacerse responsable de los lugares de sufrimiento y esperanza por los cuales no deberíamos pasar de largo.

  

Viernes 16 enero:

 La primera palabra dada, realmente lo contenida en todas las palabras donadas desde la cruz, es la del perdón. El perdón antecede a la cruz, a los insultos y a la muerte. El perdón es el comienzo. Tal vez no seríamos capaces de asistir a la pasión del Señor, de no comenzar con el perdón. En la pasión completa de su vida, realmente en toda la predicación de su vida, el perdón está siempre ahí, esperando el encuentro.

             El perdón acontece en primer lugar. Ése es el escándalo de la cruz. No quiere decir que Dios no se tome en serio lo que hacemos. La crucifixión es una realidad. Como tantas otras cruces. De hecho el Viernes Santo nos reunimos en asamblea para volver a escuchar sus palabras, para escuchar la pasión y muerte del Hijo y para recordar que la humanidad rechazó la luz que venía en Él. El perdón no es el olvido del Viernes Santo. El perdón es el Padre resucitando al Hijo el domingo de Pascua.

 

             En muchas de nuestras representaciones, desde la Edad Media y aún presentes en la geografía de nuestra religiosidad, el perdón de Dios se expresaba mediante la floración de la cruz.

 

             Es el símbolo de la capacidad que tenemos de rechazar el amor y escoger el silencio o lo estéril o de la incapacidad para optar por la creación. Pero los artistas de la Edad Media mostraban esta cruz floreciendo en el domingo de Pascua, como en el ábside de San Clemente en Roma, que sirve para iluminar la tercera de las últimas palabras de Jesús. De la madera muerta emergen brotes y flores. ¿O no es acaso este mensaje teologal lo que transpiran la forma de nuestras cofradías?  El perdón da vida a todo lo que estaba muerto, engendra belleza donde habitaba solo la fealdad. Es el poder transformador y redentor de cada una de las siete palabras.

 

             El perdón, nacido de cada una de estas palabras que acogen incluso el rechazo, significa que nos atrevemos a afrontar lo que hemos hecho. Nos atrevemos a contemplar la totalidad de nuestras vidas, con nuestras derrotas y travesías, con nuestras faltas de amor. Desde la palabra de la Cruz nos atrevemos a recordar no para sentirnos bloqueados o humillados sino en cuanto para abrir nuestras vidas a esta transformación. Lo absurdo encontrará un sentido.

 

            Jesús ofrece su plegaria al Padre no solo para Él. El crucificado no está solo. Hay otros dos crucificados a ambos lados. Representan a todos los crucificados de la historia.

 

            Puesto que sabemos que el perdón viene en primer lugar, nos podemos atrever a abrir los ojos. Él abrió el camino en el encuentro de sus brazos abiertos. Llevando sobre sí la cruz, configurándose, como nuestro Señor, con ella.

 

Sábado 17 enero:

Se fueron con él, vieron donde vivía y pasaron con él aquel día.

 

             La lectura de este domingo, que ya iniciamos en esta víspera, se centra en tres aspectos que articulan y edifican nuestro ‘ser’ en la hermandad. Tres aspectos del encuentro con el Señor: llamada, encuentro y seguimiento.

 

Llamada

Dios llama a Samuel (1ª Lectura) en el silencio de la noche. Dos discípulos se encuentran con Jesús y se convierten en comunicadores – testigos- para que otros se encuentren con él y le sigan. Pero hay que hacer ‘silencio’ en la vorágine de nuestra cotidianeidad. Dios nos habla de un proyecto personal que tiene para cada uno, pero necesita espacio.

 

Encuentro

En el conmovedor texto evangélico de Juan, tenemos todo un itinerario de vida para plantearnos nuestro seguimiento. Es un relato de vocación a partir de la novedad del encuentro con Jesús. Y esto lleva a plantearnos: ¿hacemos de cada encuentro con Él, con el hermano, de cada celebración de la fe…algo novedoso?

-Maestro, ¿dónde vives?

  Venid y veréis

 

No llegaremos a Dios por un planteamiento racional, ni siquiera por uno teológico, que nos ayuda a comprender el misterio de Dios. Sino por la encarnación. Por que su Vida se haga carne en nosotros, en nuestra carne y en nuestra historia personal. Esto es, por la conversión y cambio hacia un estilo de vida.

 

Comprendemos a Jesús cuando lo buscamos y cuando esto lleva a una vivencia que empape, llene, toda la dimensión de nuestra vida. El bautizado es el ‘encontrado’. Por la gracia del encuentro con el Dios de la Vida, se sabe invitado a cambiar y a seguirle. A vivir como él vive.

 

Y esta condición de testigos –discípulos-la vivimos en un lugar y en un espacio concreto. La Iglesia es nuestro lugar, nuestra Casa común y la sociedad, nuestro espacio. Comunión y misión se nos presentan, así, tan íntimamente unidas, porque una nace y lleva como fruto a la otra.

 

Seguimiento

Y pasaron con él aquel día.

 

 Quien se siente discípulo en el seguimiento de Cristo, no puede entender vivir sin configurar su proyecto personal de vida, o familiar o de hermandad, al margen de Él. Solo así, podemos leer en el libro de la Vida con una mirada creyente.

 

Escuchar a Dios que pasa por los acontecimientos de mi vida y de mi hermandad. Crecer en el servicio a los hermanos, uno de los signos del Reino anunciado.

 

Era tan honda la impresión que tenía el discípulo del encuentro con Jesús, que recordaba hasta la hora exacta en que Jesús Nazareno le respondió: “era como las cuatro de la tarde”. También nosotros podemos hacer mención de la ‘hora’ en que fuimos presentados en la hermandad por - tantas mediaciones- un amigo, el barrio, la familia. Aquella fue la hora en que nació mi camino, mi estación detrás de Él.

 

Salmo de acción de gracias a Jesús de las Penas

 En la llamada, esperábamos con el pueblo que le aguardaba. Sí, la bulla, expresión anónima de un pueblo que espera algo, podría ser un lugar teologal. Y todos esperamos algo que nos cambie y nos sane. Intuimos su llegada entre nosotros en ese atrio de la espera y de los gentiles. El crepitar de las luces que se reflejan en el frío bronce de las puertas y lo anticipan. Aparece su Mano primero…y su Mirada. La mano de Dios que permanece cuando todo está caído, en la roca de la fe y de la Iglesia. La mirada que busca y convierte, perdonando.

 

Encuentro con su mirada que busca a cada uno…que en cada rostro se detiene este Nazareno caído profundamente itinerante, provocador de encuentros. Te hemos querido tanto. Has hecho tanto por tantos de nosotros. Has sanado a tantos que te buscaban. No podríamos ni imaginar para cuántas vidas ha sido un encuentro de gracia, tu paso por ellas.

Y te seguimos, como náufragos de tu Mano en el mar del Lunes Santo. Y caminamos por el surco abierto de tu anuncio, siempre detrás de Ti.

 

 

 

 

 

 

Informamos que esta Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores, realizará los ensayos de Costaleros para la próxima Semana Santa de 2015, de acuerdo al siguiente calendario:

Domingo 25 de enero: Igualá de ambos pasos

Jueves 05 de marzo: 1er ensayo ambos pasos y mudá parihuela Virgen.

Jueves 19 de marzo: 2º ensayo ambos pasos y mudá parihuela Señor.

La citación a la igualá será a las 12:30 horas (debiendo acudir a la misa anterior de las 12:00 en la parroquia de San Vicente Mártir) y a los ensayos se realizará a las 21:30 horas, en nuestra Casa de Hermandad sita en calle Miguel Cid nº 2 de Sevilla, siendo importante la puntual asistencia.

 

 

El pasado 27 de diciembre, a las 20:30 horas, conforme a lo establecido en la regla 29 de las Reglas de la Hermandad con motivo de la festividad de San Juan Evangelista, patrón de la juventud cofrade, se celebró Solemne Función oficiada por N.H. Rvdo.Sr.D. Marcelino Manzano Vilches, párroco de San Vicente Mártir, por una indisposición de NH. Rvdo.Sr.D. Antonio Muñoz Martín.

A la finalización la juventud organizó una jornada de convivencia con todos nuestros hermanos en nuestra Casa de Hermandad.

 

 

De San Vicente a la Catedral…Un euro, una ilusión

La Bolsa de Caridad “Jesús de las Penas”, de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores, sita en la Parroquia de San Vicente (Sevilla), siendo consciente de la realidad socioeconómica por las que atraviesan muchas familias sevillanas, y acercándose las fechas navideñas,  realizó una cuestación económica en la campaña de Navidad 2014-15, bajo el formato de  Carrera del Euro, bajo el lema “De San Vicente a la Catedral… Un euro, una ilusión”, desarrollada el pasado domingo 21 de diciembre de 2014 en la Plaza del Salvador (Sevilla), en horario de 11 a 22 h. ininterrumpidamente.

También en Navidad la Hermandad de las Penas ha querido realizar de manera simbólica su estación de penitencia a la Catedral, depositando un euro en nuestro recorrido hasta llegar a la meta desde San Vicente a la Catedral. La finalidad de la acción es la de atender las necesidades básicas de la infancia en riesgo de exclusión social,  recaudando  fondos para las obras benéfico-asistenciales de la Hermandad.

Desde estas líneas queremos dar las gracias a todos los grupos participantes, comenzando por los que amenizaron la jornada mediante colaboración desinteresada, como los coros de campanilleros de San Jerónimo, el de Voces veteranas del Barrio de Valdezorras, coro de campanilleros del Barrio de la Macarena, Coro de la Hermandad del Rocío de Sevilla, Coro de la Hermandad del Rocío de Mairena del Aljarafe, coro Aromas de Nardo, coro A Nuestro Aire, y el pasacalles y posterior interpretación de villancicos de la Agrupación Musical Nuestra Señora del Juncal. Gracias a los que nos ayudaron a la difusión, especialmente a Pepe Da Rosa y Ana Carvajal del programa "la calle de enmedio" de Canal Sur Radio, a Luis Baras del programa "la noche más hermosa" de Canal Sur Radio, a Esteban Romera de Cíngulo y Esparto, y Pedro Domínguez del progrma "Candelería" de la Cadena Cope. También dar las gracias a los patrocinadores Sloopy Joe´s, Club Rana Verde Carburantes, Ayuntamiento de Sevilla distrito Casco Antiguo, y a la Alicantina por facilitar los medios de suministro eléctrico. Gracias a todos los hermanos de las Penas que con su trabajo y ayuda hicieron posible saliese adelante esta iniciativa, y a los que se acercaron a apoyarla con su ilusión y con su aportación económica. Y por supuesto gracias, muchísimas gracias, al pueblo de Sevilla, que como siempre, una vez más, se volcó en ayuda de los más necesitados que en este caso son los niños en riesgo de exclusión social.

Deciros a todos que si duro es el trabajo de sacar esta iniciativa adelante más duro, mucho más, son los contenidos de las cartas enviadas por los niños de familias más humildes a sus Majestades los Reyes Magos, con peticiones que van desde lo más básico para vivir hasta un juguete (sin nombre puesto que no los ven ni en TV) para sus hermanos en lugar de para ellos mismos. Con la ayuda de todos y cada uno de vosotros lograremos cubrir las necesidades aunque sea en una pequeña medida de más de 80 niños. La recaudación de la carrera del euro ascendió a casi 4000€, los cuales se emplearán para este fin anteriormente descrito.

Una vez más que el Señor de las Penas y María Stma. de los Dolores os colmen con sus bendiciones y protección, y que nos den salud para que repitamos en años venideros esta iniciativa.

 


 

 

 

 

 

 

 

El pasado sábado día 20 de diciembre y organizado por la Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas, María Santísima del Rocío, Ntra. Señora del Carmen, San Fernando Rey y San Lucas Evangelista, se realizó el acto de entrega del donativo que la Acción Social Conjunta de las Hermandades del Lunes Santo efectúa tradicionalmente en la víspera de Navidad, que en esta ocasión estuvo dedicado a la Asociación de REhabilitación y Prevención de Afasia (ARPA).

 

 

 

 

 

 

 

El pasado 7 de diciembre recibimos la visita de una representación de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno  (Los Moraos) de Daimiel, con su Hermano Mayor a la cabeza.

Durante la visita se compartieron inquietudes, experiencias, proyectos y anhelos donde la cofradía manchega nos invitó formalmente a participar del V Congreso Nacional de Hermandades y Cofradías de Jesús Caído a celebrarse en 2016, al cual asistiremos como ya se ha hechos en los anteriores cuatro encuentros.